Vender una propiedad no es solo colgar un anuncio. La primera impresión lo es todo.
1. Despersonaliza los espacios
Los compradores necesitan imaginarse viviendo allí. Retira fotos familiares y objetos muy personales.
2. Pequeñas reparaciones, gran impacto
Un grifo que gotea o una pared con humedad son señales de alarma. Invierte 200€ y recupera 2.000€.
3. Luz natural, tu mejor aliada
Abre persianas y usa bombillas de luz cálida. Las propiedades luminosas se venden antes y a mejor precio.